Sus más de de diez años como periodista freelance avalan a Roger García para ofrecer su punto de vista sobre una profesión que ha evolucionado muchísimo en los últimos años y que ha visto cómo Internet ha sido capaz de revolucionar la forma de trabajar de muchos periodistas pero también de abrirle las puertas a muchos otros que buscan en ser freelance una salida profesional. Hemos charlado con él para conocer su trayectoria, sus opiniones y sus consejos y recomendaciones para todos los que comienzan en este apasionante mundo.

– ¿Por qué decidiste convertirte en periodista freelance?

Desde pequeño me ha gustado escribir, de modo que estudié Periodismo y enseguida empecé a colaborar con medios locales. Después trabajé en una editorial de revistas, en una agencia de comunicación y en el departamento de marketing de una empresa tecnológica. En esos trabajos aprendí mucho sobre comunicación, pero en ninguno de ellos podía dedicarme solo a lo que más me gusta: escribir. Así que en 2006 decidí dejarlo todo para establecerme como redactor freelance y descubrir si era capaz de vivir de lo que escribo. Ya han pasado más de diez años y estoy satisfecho de esa decisión.

– ¿Cómo fueron los comienzos en esta aventura?

Los comienzos siempre son complicados en cualquier profesión, pero llevaba tiempo planeando los detalles y ahorré para subsistir dos años aunque no tuviera ingresos. Lo primero que hice fue volver a contactar con las empresas en las que había trabajado para ofrecerles mis servicios, ahora como freelance, y también empecé a crear mi primera web para darme a conocer en Internet. Poco a poco fueron llegando los clientes. Por el camino, claro está, cometí todos los errores propios de un principiante: fijar tarifas demasiado bajas, hacer pruebas de redacción sin cobrar, confiar en caraduras que luego no me pagaron, etc. Para compartir estas experiencias y evitar que otros repitieran los mismos errores, en 2008 puse en marcha El Blog del Redactor Freelance. Hoy en día es la mayor comunidad de redactores en español, con 60.000 visitantes mensuales.

– ¿Qué le recomendaría a los que están empezando en este mundo o se están planteando convertirse en freelance?

Les daría tres consejos básicos: formación, experiencia y paciencia. Es importante contar con la formación adecuada para poder producir textos profesionales, ya que escribir de manera correcta o amena no es lo mismo que redactar de manera profesional. En segundo lugar, antes de trabajar como autónomo recomiendo adquirir experiencia trabajando o colaborando con otras empresas y medios, eso permite entender cómo funcionan las cosas y cuáles son las necesidades y expectativas de los clientes. En tercer lugar, hay que tener paciencia. Convertirte en un redactor profesional, conseguir una clientela estable y lograr que te paguen un precio justo por tu trabajo no se consigue ni en 30 días ni en 3 meses, a pesar de lo que aseguran algunos cursos que se ven por ahí.

– ¿Cómo ha cambiado la situación en estos años? ¿Es muy diferente la profesión ahora que hace unos años?

El panorama ha cambiado radicalmente. Cuando empecé hace diez años, prácticamente no había ningún redactor freelance en español que estuviera en Internet. Solo podía seguir a copywriters norteamericanos y británicos, pero muchos de sus consejos no servían para el mercado de la redacción en español, que estaba a años luz de esos países. Sin embargo, actualmente hay miles de redactores y copywriters ofertando sus servicios y compartiendo consejos, experiencias, oportunidades de trabajo, etc. He tenido la suerte de asistir al nacimiento de un ecosistema profesional en Internet y me siento orgulloso de haber contribuido a ello con la comunidad creada alrededor de mi blog.

-¿Qué papel juega Internet con las redes sociales, blogs, email… a la hora de buscar nuevos proyectos?

Internet es la base fundamental de nuestro negocio. Para trabajar de redactor freelance es imprescindible contar con una presencia digital que te permita ofrecer tus servicios y que los clientes te encuentren. No se trata tanto de buscar clientes sino de atraerlos hacia ti para que te conozcan. Para ello necesitas tanto una página web o blog como una buena presencia en las redes sociales y ser muy activo con el networking profesional.

– ¿Tiene futuro el sector del periodismo freelance?

No tiene futuro: es el futuro. Internet y las tecnologías digitales han transformado el periodismo y todas las demás profesiones relacionadas con la comunicación. Las empresas periodísticas y de comunicación tradicionales están en crisis y cada vez más las oportunidades aparecen en las estructuras flexibles basadas en la colaboración y el trabajo freelance. Esto no quiere decir, sin embargo, que tengamos que estar dispuestos a aceptar tarifas bajas y condiciones abusivas a cambio de trabajar como freelance desde casa. Al contrario, estas herramientas tan fantásticas que nos ofrece la era digital nos deberían permitir que trabajemos mejor y de una forma más rentable que antes.

– Hay muchos que hablan de la importancia de especialización para el periodista freelance, ¿hasta qué punto es importante especializarse en algún sector?

La especialización es importante, pero tampoco hay que obsesionarse con eso. Como comentaba antes, actualmente hay muchos profesionales que ofrecen contenidos en Interne. Una forma de diferenciarte es especializarte en un sector o tipo de contenido en concreto para generar confianza en el cliente y ofrecerle valor añadido. Pero tampoco puedes especializarte en escribir un solo tipo de contenido de un solo nicho, a menos que seas muy bueno o sea muy rentable… La hiperespecialización es peligrosa porque reduce mucho el universo de clientes al que puedes dirigirte. Pero también es perjudicial la falta de especialización. Por ejemplo, al principio de mi carrera me presentaba como un “redactor todoterreno” capaz de escribir sobre cualquier cosa; pero con el tiempo he comprobado (a base de fracasos) que no es verdad. Ahora me defino como un redactor especializado en tecnología y marketing, que también tiene experiencia en otros ámbitos como emprendimiento, e-commerce, transporte y logística, etc. Y es que una de las cosas más bonitas de este oficio es que siempre te da la oportunidad de aprender cosas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *